Toda la verdad acerca de la videncia

Dentro de los fenómenos parapsicológicos, todo lo relativo a la percepción de hechos futuros está relacionado con la videncia o clarividencia. En esta nota, ponemos blanco sobre negro en esta disciplina

Pocas palabras tienen un significado tan ambiguo, enturbiado además por desinformación marketiniana.

La videncia o clarividencia es la supuesta cualidad que poseerían algunas personas para predecir hechos venideros, por sí mismas o mediante el uso de sortilegios. Históricamente esta habilidad ha sido siempre compensada por algún tipo de retribución económica, aunque algunas personas dicen practicarla sin ánimo de lucro.

Para algunos significa tener “hilo directo con Dios” ver ángeles, a la Virgen o tener alucinaciones de tipo psiquiátrico. Para otros significa sencillamente “acertar echando Cartas”. Otros directamente dicen que la Videncia no existe y que todo lo que se le parezca es un engaño, sugestión o hábiles trucos de prestidigitación.

La capacidad atribuida de adivinar el futuro es una creencia que se pierde en la noche de los tiempos, indudablemente asociada a la ansiedad que siente el ser humano por su futuro y por lo impredecible. Abierta o clandestinamente, está presente en todas las sociedades y culturas sin excepción alguna, desde el Neolítico a nuestros días.

Las personas a las que se atribuye tal habilidad suelen estar revestidas a los ojos de la sociedad con alguna cualidad especial, bien sea innata («tener don», «venir de familia», etcétera) o adquirida mediante iniciación u ordenación sacerdotal o de cualquier otro tipo.

La Videncia es sencillamente un grado alto de la intuición que todos tenemos. Todos tenemos intuición aunque algunos rechacen esta idea por aspirar a la racionalidad absoluta desprovista de subjetivismo.

Dentro de los fenómenos parapsicológicos, todo lo relativo a la percepción de hechos futuros está relacionado con la videncia. Este hecho, que al parecer puede acaecerle a todo tipo de personas siempre y cuando sean especialmente sensibles, acostumbra a potenciarse mediante el ayuno, la meditación y la práctica del desarrollo psíquico en general, empleando para ello sistemas que pueden ir desde la visualización hasta la meditación a través de la onírica.

El vidente suele recurrir a elementos como las cartas del tarot, la bola de cristal o el estado místico para lograr tener su videncia, es decir, efectuar predicciones sobre el futuro.

La intuición puede entrenarse y desarrollarse como cualquier facultad y sin que pueda ser considerado un truco, los datos objetivos ayudan pero no determinan. Esto es lo que hace el Tarot, ejercitar la intuición y servir de soporte a presentimientos o visualizaciones.

Todos tenemos un cierto grado de Videncia (incluso quienes no creen que exista esta facultad) y sea cual sea su grado de intuición, ejercitándose, notará que su aptitudes se van desarrollando y al cabo de poco tiempo usted será el primero en sorprenderse con sus aciertos.

Antiguamente la palabra se utilizaba también para definir a aquellas personas con el don de la profecía en un contexto religioso, pero este uso se ha perdido.

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