Teomancia
Teomancia, el arte de leer las hojas del té
Muy parecida la técnica a la lectura del café, la Geomancia es también conocida coma Temancia y Taseografía. Está basada en la lectura de las formas que dejan las hojas de te en la taza
Los practicantes de la teomancia, son conocidos con el nombre de teomantes.
Para realizar una lectura, se deberá preparar el té de manera tradicional (no el de saquitos), se sirve en una taza de color blanco (por dentro) sin haberlo colado.
El consultante deberá tomar el te, dejando el resto en el que reposan las hojas del fondo. Luego se toma la taza por el asa y se la hace girar 3 veces con la mano izquierda.
La ubicación de las figuras que se formen, indica si los hechos son del pasado, presente o futuro, y el estado actual y entorno del consultante, según se indica a continuación:
El fondo indica acontecimientos futuros.
El borde de la taza indica el presente, y todas las figuras que se encuentren en las paredes de la taza indicarán el futuro cercano o más lejano según se hallen más cerca del borde o más cerca del fondo.
La zona cercana al asa representa el entorno del consultante y todo lo que quede allí pegado será lo más importante para la persona.
Luego se irán interpretando las figuras que caprichosamente se han formado.
Origen de la Teomancia
La teomancia, surgió después de la cafetomancia, debido a la especial predilección por esta bebida, que tenían algunas tribus árabes. Este sistema se extendió menos, que la cafetomancia, aunque goza de gran popularidad en Gran Bretaña.
El sistema de lectura, debido a la diferente viscosidad del producto, difiere un poco de la cafetomancia, ya que la lectura, empieza interpretando los posos flotantes antes de beberlo y se sigue interpretando con los rastros de la taza una vez consumido por el consultante.
Las figuras e imágenes a interpretar, son prácticamente las mismas, que en la cafetomancia, dándoselas casi idénticos significados adivinatorios.
Si bien la teomancia, se ha mostrado también como muy eficaz, cierto es también, que requiere una mucho mayor sutileza y habilidad por parte del operador, ya que siendo un líquido mucho menos denso que el café, resulta bastante difícil conseguir, que se marquen las figuras en los posos.


