Entradas con la etiqueta ‘Tarot’

Horóscopo Septiembre 2009

f_aries

Aries. Del 20 de Marzo al 19 de Abril

Amor: Con tu astucia vas a vivir momentos estupendos y estás en plena forma. No seas acomplejado y lo que sienta tu corazón, que lo manifieste tu boca y sea pronto.
Trabajo: Buen momento para recibir algún pequeño aumento o la noticia de una renovación de trabajo o contratos. Van a darte una alegría por algo bien realizado por ti personalmente.
Salud: Pequeños dolores de estómago provocados por comer cosas de fuera de tu casa que no estás habituado. No cambies tu horario o costumbres de comer que te puedes sentir mal y con algún cólico.

Los 22 Arcanos Mayores

Cada uno de los 22 Arcanos tiene un significado distinto si su presentación es al derecho o se presenta invertido.
También varía  su descripción dependiendo si representa el presente, pasado o futuro.  Así cómo si es para temas de amor, trabajo, salud, situaciones favorables o desfavorables.

Consagración del Tarot

El día mas indicado para consagrar las cartas del tarot es el lunes, pues es el día que esta regido por la luna, el astro que rige la intuición y la clarividencia.
Se debe disponer de un lugar tranquilo, para que nadie nos interrumpa, descolgaremos el teléfono y apagaremos el móvil.
En una mesa extenderemos un mantel blanco o lila.
Nos harán falta los cuatro elementos:
Una varita de incienso, que representa el elemento aire, una vela blanca para el elemento fuego, un plato con tierra que representara el elemento tierra, y una copa con agua símbolo del elemento agua. Leer el resto de esta entrada »

La baraja española

La baraja española, usada como método de adivinación, resulta muy eficaz para describir personas, características físicas y situaciones cotidianas del futuro inmediato del consultante. Pero recuerda que es solo un juego.
Para comenzar a usar la baraja como consultante debes asegurarte de tener tu propio mazo, y que éste no sea manipulado por ningún miembro más de tu familia. Envuelve el mazo en un pañuelo de seda de tu color preferido y guárdalo en una caja de madera que aisle todas las vibraciones de tu alrededor. Mezcla muchas veces las cartas y cada vez que vayas a iniciar una nueva consulta mezcla el mazo siete veces como mínimo. Leer el resto de esta entrada »

Arcanos Mayores del Tarot y Principios Metafísicos

A continuación se presenta un cuadro de los Arcanos Mayores del Tarot y los Principios Metafísicos que les corresponden; dichos principios son concepciones abstractas que expresan un significado genérico de la idea arquetípica susceptibles de ser concretizadas a un plano psicológico donde en el plano de un contexto terapéutico puedan cumplir una función orientativa.

Tenemos dentro de esta lógica, por ejemplo, que el arcano el Sumo Sacerdote cuyo principio metafísico correspondiente es la actividad espiritual puede interpretarse como: El que posee el conocimiento interno de la naturaleza humana y puede entregar dicha enseñanza a los demás, lo cual realiza a través de la enseñanza y consecuencia practica de sus acciones; este arcano se integra con el signo de Tauro en que uno de los significados centrales esta dado por la conexión con los valores espirituales y el contacto con los niveles más profundos de la conciencia, o por el contrario la identificación con los objetivos materiales de la personalidad propuestos por el medio social.

ARCANOS MAYORES
PRINCIPIOS METAFISICOS
EL MAGO
CREACION
LA SACERDOTISA
RECEPTIVIDAD ESPIRITUAL
LA EMPERATRIZ
RECEPTIVIDAD MATERIAL
EL EMPERADOR
ACTIVIDAD MATERIAL
EL PAPA
ACTIVIDAD ESPIRITUAL
LOS ENAMORADOS
UNIFICACION
EL CARRO
DIRECCION
LA JUSTICIA
DECISION
EL ERMITAÑO
AUTONOMIA
LA RUEDA DE LA FORTUNA
CICLOS ARMONICOS
LA FUERZA
AUTODOMINIO
EL COLGADO
ACEPTACION
LA MUERTE
CICLOS TRANSFORMADORES
LA TEMPLANZA
EQUILIBRIO
EL DIABLO
INICIACION
LA TORRE
PROYECCION
LA ESTRELLA
ILUMINACION
LA LUNA
PSIQUICO
EL SOL
CONOCIMIENTO
EL JUICIO
EVALUACION
EL MUNDO
REALIZACION
EL LOCO
INDETERMINACION

Arcanos Mayores del Tarot

Signos femeninos y masculinos

Cada signo presenta rasgos generales y rasgos particulares, relativos no sólo al decanato y el ascendente sino también al sexo de la persona que consulta.

Los signos se agrupan según su elemento, dándonos esto una primer categoría energética.

Los doce signos del zodiaco están separados en cuatro grupos de tres, y a cada uno le corresponde un elemento.

Los elementos son:

  • TIERRA
  • FUEGO
  • AIRE
  • AGUA

A Tauro, Virgo y Capricornio les corresponde el elemento Tierra.

A Leo, Aries y Sagitario, les corresponde el elemento Fuego.

A Géminis, Libra y Acuario, les corresponde el elemento Aire.

A Cáncer, Escorpio y Piscis, les corresponde como elemento el Agua.

Los signos de Agua, y los signos de Tierra son denominados signos de características femeninas.
Los signos de Fuego y los signos de Aire son denominados signos de características masculinas.

Signos de Aire (masculinos): Los nativos de estos signos son:

* Creativos, fantasiosos, imaginativos.
Son poco concretos y siempre ávidos de nuevos conocimientos. Demuestran una gran capacidad para elaborar proyectos. Son muy sensibles, pero poco demostrativos en sus emociones. Son muy observadores y analíticos.

Signos de Tierra (femeninos): Los nativos de estos signos son:

* Prácticos, realistas, ambiciosos. Son razonables y conservadores.
Son individuos muy poco románticos, que evalúan cada acción y sus consecuencias antes de llevarlas a cabo.

Signos de Fuego (masculinos): Los nativos de estos signos son:

* Vitales, enérgicos, apasionados, optimistas. Son individuos que disfrutan de vivir intensamente sus relaciones de pareja. Son directos, impulsivos, a veces violentos. No se caracterizan por pensar las consecuencia de sus actos, y actúan, en forma casi compulsiva.

Signos de Agua (femeninos): Los nativos de estos signos son:

* Dinámicos, capaces, pensantes, introvertidos bajo una aparente disposición alegre y comunicativa. Siempre fieles. Son individuos inteligentes, creativos e impredecibles. Sienten la constante necesidad de estar solos y la necesidad de sentirse acompañados.

La influencia de los astros está profundamente relacionada con la parte energética y vital de cada signo.

Tenemos que considerar que tambien existen diferencias en los horóscopos de hombres y mujeres del mismo signo.

Estas diferencias se relacionan con las características femeninas o masculinas de los elementos (Aire, Tierra, Fuego, Agua) que nuclean los signos entre sí.

Aclaramos que las características femenina o masculina de cada signo no involucran juicio alguno acerca de la modalidad sexual del individuo, sino que se trata de una evaluación acerca las características psicológicas y astrales, que se relacionan con las necesidades, los afectos, los deseos, las actitudes y los estilos de vida del consultante.

Horoscopo Sexual

Las cartas del tarot egipcio, última entrega

Cuando finalice la lectura de esta tercera nota contará con las herramientas que le permitirán conocer los misterios de una técnica milenaria

El ahorcado o el holocausto

El anciano transmitió a los que habían entrado en el atrio, una visión en la que ellos mismos serían espectadores y protagonistas. Esta visión, no es una visión, es la imagen real de lo que le sucederá a todos los que habéis cruzado el umbral del templo y habéis superado el juicio y aceptado la Ley Cósmica que se aplica a todos cuantos un día recibirán el conocimiento. Después les dejó ver un hombre suspendido en un travesaño colocado sobre dos troncos de árbol a los que se les habían talado sus seis ramas. El hombre joven estaba suspendido con una cuerda por su pie izquierdo y cruzaba sobre su pierna izquierda la derecha formando un ángulo de noventa grados. Tenía enlazadas sus dos manos por encima de la cabeza y dejaba caer al suelo monedas de oro transmutado. El hombre estaba solo sometido al holocausto que había aceptado y nadie podía acercarse a él ni arrebatar las monedas durante tres días y tres noches consecutivas. La posición del hombre impulsaba hacia abajo lo que había estado arriba y hacia arriba lo que había estado abajo. En su desdoblamiento, el hombre podía ponerse en contacto con su raza y su patria de origen sin abandonar la materia. El holocausto debía celebrarse bajo el signo de Libra y estando la Luna en cuarto menguante.

La muerte o la transmutación

El hombre sabio salió para ver el atardecer y se detuvo frente a la mies y comprendió que las espigas estaban maduras. Entonces hizo que los neófitos le acompañasen hasta los sembrados. El espectro de la muerte había comenzado la siega blandiendo la guadaña de izquierda a derecha, y de los sembrados se levantaba en oleadas el miedo a de la mies que faltaba por segar, pero las espigas que yacían en tierra no temían porque se habían liberado y esperaban su preparación para una nueva sementera. El hombre sabio se volvió a los que habían iniciado el aprendizaje del conocimiento y les dijo: “¿Conocéis el destino del grano de trigo? Si la espiga no se siega, si el grano de trigo no es separado de la paja, entonces no puede ser depositado en el surco y renacer en una espiga según la ley. Quién pide el conocimiento lleva escrita en su carne la ley, primero morir, luego renacer. El orden para quien solicita el acceso al gran secreto es desear y conseguir primero ser justo, luego ser bueno y luego sabio. Cuando entréis en el signo de Aries y el planeta Marte haga sentir sobre vosotros la fuerza de su fuego, sabed que está próximo el momento de la transmutación, el de vuestra muerte alquímica. Dominad el miedo porque sobre vuestras cabezas no está solamente la guadaña, sino el arco iris de siete colores como prueba del pacto del arriba y el abajo y un nuevo Sol que hará renacer virgen de la materia opaca, el cuerpo sutil de vuestros deseos purificabas según la ley”.

La templanza o la alquimia espiritual

Cuando el anciano sintió que todos los aspirantes habían asimilado el contenido y el amor a la muerte, los transportó a otro lugar. En medio de un campo florecido, apareció un ángel alado y plegó las alas en forma de ángulo recto y se puso a caminar de norte a sur. Sobre su cabeza brillaba la llama las transmutaciones alquímicas y en ella vivía el espíritu del agua primitiva. El ángel llevaba el líquido en un ánfora de oro que tenía en su mano izquierda y se puso a verterla en un ánfora de plata que llevaba en su mano derecha. Al caminar, el ángel desplegó unas alas que llevaba en los talones y a su espalda apareció el signo de Mercurio, protagonista y guardián de todos los trabajos alquímicos y sobre él, el Sol en posición fecundadora y el signo de Escorpión a la derecha propiciando la manipulación de los materiales. Luego el ángel desapareció y llenó la escena el número catorce que expresa todas las fases lunares para que el velo de Isis fuera levantado. El catorce se fue convirtiendo en un cinco. La visión se esfumó y los aspirantes fueran sumidos en un sueño: el liquido que vertía el ángel con su copa de oro en la copa de plata había rebosado y se había convertido al caer en tierra en un gran río y los aspirantes habían caminado hasta sus orillas y habían comenzado a sumergirse en él para ser purificados y no tener en el futuro necesidad de otra agua.

El diablo o el guardián del secreto

Sin salir del sueño, a medida que los aspirantes bebían el agua y llegaban a la otra orilla del río, asistían a la transformación del que se les había presentado como príncipe iniciado, ermitaño y guía, en diablo y lucifer. El diablo y lucifer era el guardián del secreto y tenía forma de monstruo con patas de macho cabrío, vientre de hipopótamo, pechos de mujer y manos de hombre con alas de murciélago y cabeza de cocodrilo. En su mano izquierda blandía una tea encendida y a su espalda y bajo sus pies, se veía los restos de un templo que acababa de incendiar. En la mano derecha sostenía un cetro cuya vara era una doble tau terminada en uve y entre los lados de la uve un círculo: atributos exclusivos de los príncipes que tenían el poder del conocimiento. Encadenadas a una de las piedras del templo destruido, aparecían dos figuras humanas: un cuerpo de hombre y cabeza de macho cabrío, otra con cuerpo de mujer y cabeza de macho cabrío. Las dos estaban semidesnudas y postradas de rodillas a los pies del monstruo. Y el monstruo tenía sobre su cabeza la llama del espíritu alquímico y sobre él se dibujó el signo de Sagitario. En ese instante, los aspirantes comprendieron que el propio guía podía convertirse en tentador, porque era, a la vez, el guardián del gran secreto y a nadie permitiría acceder a él antes de tiempo.

La torre o la segunda muerte

El anciano volvió a la forma física habitual, condujo a los discípulos fuera del sueño y les sugirió una nueva visión. En ella veían los hechos sucedidos y los que iban a suceder pronto. Sobre un cielo de bronce se destacó la silueta de una pirámide que coronaba un templo. En el cielo brilló un rayo que cayó en la piedra angular de la pirámide. La piedra angular saltó y rodó hacia el vacío causando enormes daños en las zonas bajas del templo. Con la caída salieron despedidos y cayeron el constructor que se había adueñado del secreto y el sacerdote que había usurpado los poderes al príncipe supremo del pueblo. En la caída el sacerdote y el rey perdieron la corona, el cetro de mano y la espada. El constructor perdió el compás, la escuadra y el rollo de papiro en que estaban escritos los números clave del gran secreto. La destrucción de la gran pirámide no continuó. A los ojos de los aspirantes se iluminó la puerta inferior de entrada que daba acceso a la cripta de las iniciaciones. Sobre el dintel apareció el signo de Marte y a los costados los planetas Saturno y Júpiter, propiciadores del cambio. En la cripta continuaban estudiando la ley y buscando la sabiduría. Ellos sabían que cuando todo hubiera acabado, deberían salir al exterior y poner la piedra angular en la cúspide de la pirámide de nuevo.

La estrella o la fecundación alquímica

Desde que el maestro proyectó la visión del ángel, vertiendo el agua primitiva de un ánfora en otra, habían pasado tres días completos, el tiempo exacto para permitirles ver la imagen complementaría. Arrodillada, con un pie en tierra y otro en el mar, apareció una doncella desnuda, de perfil, que portaba las mismas ánforas de oro y plata que había utilizado el ángel. La doncella vertía del ánfora de oro sobre la tierra y el del ánfora de plata sobre el mar. De este modo el espíritu de la vida fecundado alquímicamente en su interior, se expandía y fecundaba las dos matrices de las cosa del planeta renovado. Sobre la cabeza, apareció una estrella de ocho puntas y en su interior dos triángulos unidos por la base, dorado y luminoso el superior, negro y opaco el inferior. El de abajo era elevado por el de arriba, y la materia elevada hacia el espíritu de la luz. Al lado derecho de la doncella se iluminaron las siete Pléyades y por el lado izquierdo, emergiendo del mar, brotó un tallo de oro con tres flores y sobre la flor principal se posó una mariposa con las alas desplegadas. A ambos lados de la estrella mayor aparecieron los signos de Géminis y el planeta Mercurio. Señales indicadoras de que una nueva generación estaba siendo germinada y brotaría sobre el planeta.

La luna o la sepultura

Cuando la doncella terminó de verter su líquido en el mar y en la tierra, sobre el planeta se hizo el crepúsculo. Y el espíritu alquímico que había derramado, fecundó y comenzó la germinación. En el cielo apareció una luna nueva coincidiendo con el solsticio de verano e iluminó una de las dos pirámides que veían en la noche. A la luz del crepúsculo y sobre el cielo, pudo verse con fuego el signo de Cáncer y sobre el dintel de la puerta que daba acceso a la cripta en la pirámide iluminada, aparecieron los signos de Acuario y Venus. Procedente del interior de la tierra en dirección a las pirámides, iluminado por la luna un escorpión hacía su camino. Dos perros sentados, con cabeza de chacal, montaban guardia al lado de las pirámides. El de la pirámide iluminada era negro y blanco el de la pirámide negra. Cada uno conducía el proceso alquímico de la pirámide respectiva y guiaba los cuerpos hacia su propio destino: la muerte el de la pirámide negra, el renacimiento el de la pirámide iluminada. El proceso debía terminar antes de que el sol iluminara la piedra angular del templo en la ciudad dorada En ese momento la luna terminaría su recorrido y la cripta debería ser abierta y revelar su secreto.

El sol o el alumbramiento

Al día siguiente alumbró un sol sobre las cabezas de los iniciados y tenía veintinueve rayos -catorce mayores y catorce menores más un rayo que unía cielo y tierra-. En el símbolo del sol se manifestaba la clave de la procreación. En la tierra florecieron en forma circular 21 flores blancas y dos príncipes, hombre y mujer, entrando dentro del círculo tomados por la mano. El príncipe vestido con túnica blanca y bordada en el pecho con hilo de oro un águila con alas desplegadas. La princesa con túnica azul y a la altura del pecho, bordada en oro, la cruz ansada. Bajo la influencia del Sol y de Júpiter y obrando astrológicamente Piscis y Leo, el Sol hizo germinar y alumbrar los campos. Los dos príncipes entraron en comunión y en sus mentes se hizo la luz, alimentada por las dos serpientes reunidas. Era un día nuevo primer día de la nueva raza sobre la tierra del nuevo reino. Día preanunciado y profetizado desde milenios para el que habían sido guiados, iniciados y guardados los portadores de la semilla y sus receptáculos, por fin unidos en el círculo alquímico, alumbrado en las mismas coordenadas de tiempo y espacio, según estaba escrito.

El juicio o la reencarnación

Una de las últimas lecciones y visiones del anciano hizo aprender y guardar en su corazón de cada discípulo el juicio y el retorno a la materia. En el universo un ángel hizo sonar su trompeta de oro y se oyó en los cuatro ángulos del mundo que había sido juzgado. El ángel se cubría el cuerpo con alas de oro y llevaba una llama encendida sobre su cabeza. En el lugar de las tumbas sagradas un sarcófago se iluminó y tres momias: un varón, una mujer y un niño, se levantaron, despertando de su sueño al toque de la trompeta y regresaron a la materia y a la experiencia del mundo de los vivos. El sarcófago tenía en el lateral visible siete columnas de inscripciones, cada una de ellas correspondientes a las siete generaciones a las siete razas del planeta. En la columna número cuatro, aparecía el escarabajo dorado, símbolo de la iniciación y la reencarnación un sol alado, el sol naciente, cubría con sus alas las siete columnas. En el lateral izquierdo de la tumba, montaba guardia un Anubis con cabeza de chacal, testigo de todo juicio y todo viaje de retorno desde el mundo de las sombras al mundo del maya. Presidiendo la acción obraba el signo de Saturno regidor del karma y la ley evolutiva a través de todas las mutaciones y ascensiones propiciadas por la Luna.

El mundo o la tierra prometida

En la última visión, el anciano se puso al frente de los de la iniciación. Primero tomo el aspecto de ermitaño, luego en hierofante, en mago y, finalmente tomó forma de un discípulo, como ellos mismos. Les dijo en un idioma sin palabras: Esta será la última visión antes de mí partida, espero que comprendáis lo que debéis hacer porque en adelante seréis dispersados y quedaréis solos en el camino a merced de vuestra sabiduría, vuestra fuerza y los cuatro elementos. Apareció en los cielos una corona de doce rosas con tres capullos cada una. Las flores hacían renacer la rueda de la fortuna y se iniciaba un nuevo giro presidido por los cuatro elementos: tierra, fuego, agua y aire. Y los elementos estaban protegidos según la ley, por un ángel en el signo de Acuario, por un águila en el signo de Escorpión, por un toro en el signo de Tauro, por un león en el signo de Leo. En medio de la corona de flores, una paloma con alas desplegadas remontó el vuelo verticalmente. Era la paloma de Noé que anunciaba una nueva era. Completó la escena una mujer de rodillas tocando una lira de tres cuerdas. El armazón de la lira se apoyaba en una cabeza tallada en forma de esfinge. La cobra de la sabiduría soportaba los símbolos de los dos cuerpos. En los cielos se iluminó el signo del Sol fecundado y los discípulos fueron enviados a los cuatro ángulos del nuevo mundo para obrar y repartir lo que habían recibido entre los nuevos herederos de la Tierra Prometida.

El significado de las cartas de tarot egipcio, una por una (segunda parte)

El hierofante o el guía alquímico

Antes de dejar la ciudad el discípulo pasó por las puertas del templo. Un grupo de jóvenes iba a cruzar el umbral y entrar en el atrio de la iniciación. Era algo que ya había vivido. El Gran Hierofante había sido conducido hasta el tercer escalón del atrio bajo un dosel de columnas doradas rematado por el sol alado, bajo el sol se dibujaba un friso con los siete sellos de los siete guías alquímicos correspondientes a las siete razas y las siete generaciones. El Hierofante adornaba su cabeza con la cobra de la sabiduría, iba revestido de un manto rojo y una túnica dorada, sus pies se apoyaban en el suelo señalando a Occidente y dos jóvenes coronados con el símbolo del primer grado de la iniciación pedían ser introducidos en los misterios de Isis. El Hierofante mostró a los aspirantes los siete sellos, y empuñó la triple cruz con su mano izquierda, símbolo del control y armonía de los tres cuerpos y los tres mundos manifestados del Cosmos: la materia el alma, el espíritu, el cuerpo físico, el cuerpo astral, el cuerpo mental. Luego el Hierofante elevó su mano derecha y juntando el pulgar, índice y medio, flexionó el anular y el meñique y bendijo a cada uno según sus deseos. Pero no les entregó las llaves del gran secreto y permanecieron cruzadas a sus píes esperando que sobrepasaran el umbral. Sobre la cabeza del guía alquímico se dibujaron los signos de Aries y las planetas Júpiter y Marte. Había pasaba otro tiempo y el discípulo entró de este modo en el signo de Tauro.

Los amantes o los dos caminos

En el quinto día, el discípulo, había acumulado sabiduría para discernir entre las formas de poder y ejercer ante la admiración de sus semejantes. Ya conocía el árbol de la vida y había probado sus frutos, también sabía distinguir entre los demás árboles y había olido sus doce flores. Era el momento en que había sentido la presencia de la serpiente antigua enroscada en el tronco del árbol de la vida y tanto le había costado vencer. En lo alto brillaba el sol que todo lo fecunda, lo miró y fue deslumbrado. En la visión pudo distinguir al mismo tiempo la luna avanzando. En el mismo camino, distinguió un hombre joven con los atributos de un príncipe. Al atardecer, le salieron al encuentro dos princesas. A su derecha, se colocó la mujer vestida de blanco con una sobre toga azul y coronada por la cobra de la sabiduría. A la izquierda, se puso la mujer vestida de negro con un collar de oro y dejaba al descubierto sus senos, coronaba su cabeza la cobra de la sabiduría. Cada una de ellas se separó más adelante y tomó un camino diferente. Sobre el príncipe estaba el disco solar de 29 rayos – 14 menores y 14 mayores más uno- y en su centro se dibujó Lucifer disparando un arco en dirección a su cabeza. Entonces el discípulo supo que el príncipe era él mismo y que debía elegir entre dos caminos. Paró sus sensaciones hasta la caída del sol y cuando vio dibujarse en el cielo los signos de Venus y Tauro supo que debía elegir según la ley, armonizando las dos serpientes y evitando el punto sin retorno en el camino del conocimiento.

El carro o la energía bipolar

Cuando el discípulo eligió el camino sintió temblar la tierra. En su espalda apareció un carro de base cuadrada tirado por dos esfinges: negra la del pescante derecho, blanca la del pescante izquierdo. El carro iba protegido por un dosel que sostenían cuatro columnas. En el pescante aparecía el sol alado y sobre el dosel el círculo con un punto. Cuando el carro llegó su altura envuelto en un torbellino, una voz venida de lo alto dijo: Salta al pescante, toma las riendas y cambia tus vestidos. El discípulo obedeció. En ese momento vio sobre él signo de la tau rematado hacia arriba por una flecha. La voz le dijo su interior: “Toma en tu mano izquierda tus atributos: el cubo, la esfera, la pirámide. No detengas el carro y acelera la búsqueda de la sabiduría, utilizando las fuerzas que te han sido dadas. La luna te es propicia y el sol alado está entrando en la constelación de las grandes transmutaciones. Sobre tu frente está ya la cobra de la sabiduría y en tu pecho la tau soporta las dos escuadras”. El discípulo agradeció a sus guías y aceleró aprovechando la fuerza de las dos esfinges. Mientras guiaba el carro, anheló el momento en que el arriba y el abajo se unirían, en que la obra concluida vendría a sus manos y el masculino y el femenino se manifestarían a sus ojos como una unidad invisible y fecunda.

La fuerza o el león vencido

Conduciendo, revestido de los atributos de un príncipe, tuvo una última aparición: una princesa con túnica bordada en oro, que abría sin esfuerzo con sus manos las fauces de un león. La princesa llevaba sobre su frente la cobra de la sabiduría, sobre su cabeza un ánfora con el líquido transmutado y encima el águila con las alas plegadas. Pensó que era la diosa de la transmutación y podría hacerla suya esa noche y apropiarse su secreto, pero debía conseguirlo sin detener el carro ni utilizar su apariencia de príncipe. La visión no le siguió y supo que acababa de vencer la última tentación. La misma voz le habló: “Al amanecer estarás preparado para emprender otra viaje, cambiarás s vestiduras y dejarás los vehículos que has utilizado, al amanecer el águila y el león se pondrán a tu lado y defenderán tu obra para el resto de los días en este planeta, en el ánfora de tu interior brota el agua primitiva que nunca se agota y las dos serpientes se han unido en tu árbol. Vete en paz”.

Otros estaban llamando a las puertas del Gran Templo y él debía emprender el camino de regreso y devolver en justicia lo que en justicia había recibido. En ese instante, sobre el cielo, se dibujaron los signos de Marte y Neptuno.

El ermitaño o el iniciado

Al levantarse el sol en el horizonte, el príncipe, disfrazado de ermitaño, se puso en pie y partió hacia donde sentía la llamada de una nueva generación de aspirantes al conocimiento. Su vestido era una túnica blanca de lino y se protegía con un manto gris de forro azulado. En su mano derecha empuñaba el bastón de su poder: una vara en forma de tau y dos serpientes enroscadas de abajo arriba, una negra y la otra dorada. Con su mano izquierda y llevaba la lámpara encendida de siete rayos que lucía día y noche sin consumirse. Era la luz que ningún viento podía apagar y ningún salteador arrebatar porque formaba parte de la herencia del conocimiento y estaba destinada a guiar a quienes habían invocado su nombre. El príncipe analizaba el camino de regreso y veía cuán diferente era a su partida de la patria de origen. La iniciación y su sabiduría lo habían convertido en un hombre sin patria y las personas a su paso no le llamaban ni loco, ni mago, ni profeta. Sólo se fijaban en su aspecto, quienes llevaban el signo del sol en la frente y le habían pedido ayuda en silencio interior. De regreso, alcanzado el secreto de la obra alquímica, devolvía a los hermanos lo que había recibido, cumpliendo en justicia la vieja ley del conocimiento: el encuentro es para el amor, el amor para la fuerza, la fuera para la obra, la obra para los hermanos. Su acción tenía influencia de Júpiter y Urano, entre Leo y Acuario.

La rueda de la fortuna o el gran cambio

La aparición del príncipe disfrazado marcaba un nuevo tiempo, otro giro de la rueda de doce radios. En este giro quedaría al descubierto lo que había estado oculto y sepultado todo cuanto había estado patente, la vida se manifestaría en colores, hasta entonces, desconocidos. Esta fue la primera visión que el anciano comunicó a todos cuantos solicitaban el conocimiento: Una rueda de doce radios se movía apoyada en un eje vertical atacado en su base por las dos serpientes que habían sido reunidas y dominadas por los maestros y debían serlo por los iniciados que ahora cruzaban el umbral. El movimiento de la rueda estaba determinado y controlado por la gran Esfinge alada con cara de mujer, alas de águila, cuerpo delantero de león, cuerpo trasero de toro. El movimiento de la rueda se realizaba bajo los cuatro puntos del zodíaco (Acuario, Escorpión, Tauro y Leo). Sobre la rueda obraban alquímicamente Mercurio y Urano y en la aceleración o deceleración de la rueda, por el lado derecho, una figura de hombre con cabeza de chacal conduciendo los elementos de los planos astrales y un hipopótamo con cabeza de cocodrilo alado, por la izquierda intentando cambiar el giro de la rueda. Estos eran las primeros signos que por todo aprendiz debían ser interpretados.

La justicia o la ley del karma

La segunda visión que comunicó fue la de la justicia. Ante los ojos de los aspirantes apareció una princesa con vestidos de oro, coronada por la cobra de la sabiduría con los ojos vendados, sentada sobre un trono cúbico, elevado sobre tres escalones cuadrangulares, con una espada curva en su mano derecha y una balanza en su mano izquierda. La princesa estaba de perfil, preparada para presidir el juicio de cada uno y aplicar la ley del karma que les conduciría a la muerte alquímica o les haría regresar al mundo general del maya. Detrás de la princesa como testigos los cuatro guardianes alquímicos de los cuatro elementos: de pie sobre el tercer escalón un león, sobre el león la esfinge con cuerpo de toro, detrás de la esfinge un ángel alado y sobre el ángel una tortuga en posición de vuelo. En presencia de la princesa, se inició el juicio en el atrio del templo. El juicio se llevaba a cabo, colocando en una de los platillos de la balanza una pluma y en el otro el corazón del aspirante. Sí el corazón pesaba más que la pluma y desequilibraba la balanza, entonces, el chacal con cuerpo de hombre lo conducía de regreso al mundo del maya y lo dejaba sujeto a la ley común. Y al contrario, el corazón era tan ligero de peso como una pluma, el aspirante era conducido al atrio y admitido en la iniciación. El juicio y la aplicación de la ley del karma para los aspirantes, tenía lugar en vida, se celebraba bajo la influencia de Venus y entre los signos de Cáncer y Capricornio.

Los secretos del tarot egipcio

Esta “modalidad” de tarot representa deidades y conceptos de la milenaria cultura africana. Sin embargo, muchas de las cartas son equivalencias del más conocido juego occidental

Las cartas
El loco o el discípulo
El discípulo inició su camino en el momento en que comenzaba sobre el planeta un eclipse de sol. No llevaba ni oro ni armas, ni a su maestro, pero recordaba la voz: “el discípulo como el maestro, están fuera de todo orden, por encima de toda ley”. Por el camino algunos lo llamaban loco. Hechiceros y perros intentaron hacerle cambiar del camino para que cayera en un precipicio sin retorno. Su tiempo media por lunas y su acción se guiaba por la dirección y la luz del sol. En una mano llevaba el símbolo de la orden que había iniciado: una rosa de color blanco, sobre los hombros apoyaba una vara con un doble equipaje en su mano izquierda: en el equipaje de atrás guardaba signos clave para no detenerse ni equivocarse de camino, en el de adelante llevaba sabiduría, sobre su cabeza se veía un círculo y una cruz en el centro, el signo del planeta donde debía conquistar la vieja serpiente. Así es que el Loco no era el Loco, sino un discípulo en camino, llamado de esa manera por las personas que no tenían valor de emprender la búsqueda alquímica del conocimiento.

El mago o el aprendiz
A una determinada altura del camino, el discípulo ya no era llamado loco. Por las cosas que hacía, le pusieron el apodo de mago, pero seguía siendo discípulo a través de cuatro elementos. Cuando se presentaba a la gente, lo hacía como un hombre libre con el signo infinito sobre su cabeza (en su mano derecha la vara de poder y en la mano izquierda la de lo alto hacia los materiales). Los cuatro elementos estaban simbolizados adelante de él sobre la piedra cúbica por el ibis sagrado (el pentáculo dorado extraído de la tierra, la copa rebosante de agua primitiva, el fuego inextinguible con la espada curva delimitando el aire y las heridas). Sus semejantes no entendían ni los símbolos ni el lenguaje, otros le tenían miedo por la forma en que manejaba y dominaba los elementos, por eso le llamaron mago, dios, profeta. Pero era un discípulo que llevaba ceñida a la cintura la serpiente que se muerde la cola y estaba aprendiendo a usar la materia defendido por la fuerza de Mercurio. El mago era el aprendiz alquimista buscando a través de sí mismo y la materia la sabiduría y el don de la obra.

La sacerdotisa o Isis con velo
El discípulo sabía que antes de ser maestro debía vencer las siete tentaciones. Su primera tentación fue la sacerdotisa, que se le apareció cubierta de un velo negro y su deseo fue conquistarla y levantar el velo para mirarla, porque en ella averiguaba la matriz virgen de todas las cosas y el himen puro de la sabiduría que buscaba. Ni bien dio el primer paso vio que la sacerdotisa llevaba sobre su cabeza tu tiara de triple círculo, símbolo de la trinidad superior conquistada, que defendían su vuelo los signos zodiacales de Virgo y la Luna que llevaba escrita en sus manos la ley cósmica de causa y efecto y que en su pecho estaba grabado el símbolo de la unión fecunda del arriba y el abajo. Parado, contempló a la sacerdotisa vestida de blanco, oculto su brazo derecho por un manto azul, defendida por las columnas de los dos principios que determinaban toda polaridad y todo movimiento dejando ver en su mano izquierda la ley y en su pecho el símbolo de Mercurio entregado a todos los que pretendían la iniciación. Entonces el discípulo retrocedió hasta el atrio sin dar la espalda y comprendió que había vencido la primera tentación.

La emperatriz o Isis sin velo
Al pasar la ciudad el discípulo llegó a las puertas de un palacio y fue invitado a entrar. En medio de la avenida de los jardines, se encontró con una mujer sentada sobre una piedra que llevaba dibujados cinco ojos, en los ángulos y el centro de la cara visible. La mujer no llevaba los ojos vendados y dejaba sus pechos al descubierto pero no se dio vuelta para mirarle ni varió su actitud. Apoyaba sus pies sobre una luna en cuarto creciente, su mano derecha sostenía el cetro terminado en un círculo de expresión de su poder ilimitado y su rango, en el dedo índice de su mano izquierda se posaba el águila protectora de los procesos alquímicos. La mujer revelaba el estado de fecundidad incipiente y adornaba su cuello un aro con siete piedras preciosas y coronaban su cabeza doce estrellas. En su frente se erguía la serpiente de la sabiduría que atravesaba los jardines un gran río de agua que operaba la transmutación de los campos y los animales. La carne débil del discípulo se conmovió ante la presencia de la emperatriz y cruzó, la que tal vez fuese su alma gemela. En ese momento apareció el símbolo de Marte sobre la emperatriz y el discípulo supo que no debía moverse en ninguna dirección sino sentir y esperar hasta ser conducido dentro o fuera por sus guías invisibles.

El emperador o el príncipe alquimista
Al cumplirse el signo de Aries, el discípulo fue conducido a la presencia del emperador, lo encontró con la mirada fija en el infinito en la misma actitud que la emperatriz. El discípulo se detuvo y lo miró. El emperador estaba sentado sobre una piedra cúbica y con la cara visible podía verse un animal con cabeza de gato y cuerpo de pantera, guardián del secreto del templo. En su mano izquierda sostenía una cobra erguida y sobre ella un círculo de símbolos del poder conquistado y ejercido, eran sus atributos dominar y transmutar los cuatro elementos y poseía en sus manos la vida y la muerte de sus semejantes. El emperador llevaba un anillo con un rubí tallado en forma de pirámide y el mismo símbolo bordado en oro en el cinturón que ceñía su vestido. El discípulo comprendió que ya habían sido reunidos por el emperador el cuatro y el tres y por tanto había descendido con el derecho de poseer el planeta y ejercer la justicia. Sobre la cabeza se dibujó el signo de Escorpión y en su pecho con las alas desplegadas se dejó ver, sobre un disco dorado, el águila que indicaba la constelación de origen y su pierna derecha formó sobre la izquierda el ángulo de 90 grados. Así, averiguó que el emperador era el príncipe alquimista por cuyas venas corría sangre roja, el germen venido de las estrellas. No dio palabra entre ellos pero él sintió que debía seguir su camino. Lo hizo y en ese momento supo que su búsqueda había entrado en el tiempo número cinco.
Más cartas, en una próxima nota.

Qué es la Wicca

La Wicca es el nombre de una sola religión, pero tiene muchas formas de practicarla, esta basada en antiguas prácticas que existian en Europa durante el paleolítico, y las épocas preromanas, no es una religión dogmática, de hecho ha tomado elementos de otras prácticas religiosas. Y es que los practicantrs de la Wicca no perciben como un único camino de llegar a lo divino, y una sola persona es capaz de fundar una rama de la Wicca sin que esto implique una herejía. Es más muchos practicantes de la Wicca trabajan en solitario, sin estar en ningun círculo.

Qué es Brujería? Quienes son?

Un practicante de una religión o sistema de creencias basado en la naturaleza. No todos los brujos siguen el mismo sistema de creencias. Algunos practican lo que se ha llamado la “religión antigua”, la cual tiene sus raíces en costumbres y creencias populares paganas premonoteístas, y que usualmente siguen los ciclos de las estaciones del año. Estos sistemas de creencias o “tradiciones” de Brujos están comúnmente basados en la cultura en la cual se originaron. Muchos brujos (as) creen en una estructura politeísta de deidades (usualmente basado en los “dioses” y “diosas” locales del área de origen), pero algunos simplemente practican magia. Los Brujos(as) pueden practicar solos como ‘solitarios’ o en grupos llamados “covens” o cofradías. También hay grupos familiares o tradiciones que trazan sus practicas y creencias dentro del mismo pequeño grupo a través de varias generaciones.

Adoran a Satanás?

El concepto del demonio no tiene lugar en la tradición Wicca, las brujas no creen en el pecado original, ni en hacer sacrificios humanos, en lo que estan de acuerdo con el Cristianismo, es en la doctrina de Jesucristo de hacer el bien al prójimo. Es importante señalar que los supuestos llamados Satanistas han usurpado el símbolo sagrado de la Wicca o pentagrama invirtiendolo y usandolo para sus propios fines, el Pentagrama significa el equilibrio entre los cuatro elementos del mundo (Tierra, Agua, Fuego, Aire) con el Espíritu, y a la vez dibuja al hombre como medida de todas las cosas.

Satán es parte de las religiones Cristiana y Musulmana. Como los paganos no son ni Cristianos y Musulmanes, Satán no es parte de nuestra estructura de deidades. Creemos que cada y todo ser humano es completamente responsable por sus propias acciones. Para nosotros, el mal es una opción (aunque una mala) que el humano puede tomar, no una entidad a la cual culpar por nuestras acciones.

Si un individuo decide hacer mal, la mayoría de paganos creen que va a ser castigado por las leyes del karma, o como un resultado de la “causa y efecto”. En otras palabras, “Lo que va generalmente viene de vuelta”.

Muchos Brujos o Wiccans creen en alguna forma de reencarnación, que los resultados o karma de muertos puede seguir a la persona de una vida a la otra. Esto también puede ayudar a explicar por qué le suceden cosas terribles a gente maravillosa, o por qué alguna gente parece haber nacido con cierto conocimiento o habilidad. También puede explicar por qué alguna gente parece llevar una vida “hechizada”.

Algunos paganos creen en una “vida después de la muerte” en otro plano existencial. Conocido como Summerland, Avalon, Valhalla o simplemente el “Otro Lado”, ellos creen que serán reunidos con amigos y familiares.

Deidades Wicca

Historia

Hace 25 mil años los seres asexuados del paleolitico dependian de la caceria para sobrevivir. Los mismo comian si tenian suerte en la caceria; se abrigaban si conseguian pieles para abrigarse,y con los huesos construihan herramientas y en armas, Estos seres creihan en muchos Dioses, eran Politeistas. La naturaleza les resultaba abrumadora, Sentian respeto y temor, Por ejemplo alos Relampagos, rafagas de viento, corrientes de agua violenta, Asi le atribuyeron un espiritu a cada uno de ellos, y por ende conviertiendolos en un Dios y una Diosa. Un Dios constrolaba el viento, Uno el cielo, Otro las aguas,etc. Pero el Dios mas importante, era el de la caceria.

Los animales que cazaban, Casi todos tenian cuernos, Por lo tanto pintaron al Dios de la caceria con cuernos. Desde eso, Se originaron los primeros tipos de Magia (Magia simpatetica) , Es mas, Se pueden ver en las pinturas de esa epoca en algunas cavernas, donde representaban ciertos rituales.

Junto con el Dios de la caceria Existia una Diosa, No se sabe exactamente cual de los 2 Existia primero, O si los dos evolucionaron juntos. Si habia que cazar animales tenia que ser posible que los mismos se reprodujeran devido ala Tasa de mortalidad La cual er amuy grande. Si esque la tribu queria continuar, entonces devia ser posible la reporduccion del hombre/mujer. Y es ahi que la magia simpatetica tuvo nuevamente un papel importante. Se icieron modelos de arcilla de animales copulando y rituales especiales en los cuales los miembros de la tribu copulaban tambien.

Existen muchas esculturas de la Diosa de la fertilidad siendo la Venus de Willendurf la mas conocida, Pero todas tienen algo en comun, Y eso es las exageracion de los atributos femeninos (Exageracion). La razon era que los escultores solo se concentraban en la fertilidad. La diosa era la que provenia y reconfortaba. Era la madre naturaleza o madre tierra.

Y el dios de la cazeria es representado en Cernunnos (el dios de los cuernos).

…Posteriormente. Con el Oriden de estas creencias nace la Wicca.

Con el desarrollo de diferentes rituales, Fue nesesario crear un sacerdocio Solo unos pocos eran elegidos dependiendso de sus capacidades “magicas”, Estos empezaron a conocerse como los Wicans o Sabios. De echo en los tiempos de los reyes en inglaterra el Rey nunca actuaria sin antes consultar con el wican o CONSEJO DE LOS SABIOS. Ellos no solo precedian los ritos religiosos tambien devian y tenian un conocimiento sobre hierbas, Magia y adivinacion, tenian que ser doctores, abogados, magos, sacerdotes, etc. Para estas personas los Wican, eran intermediarios entre ellos y los Dioses. Con la llegada de el cristiniamo (Resumiendo), esto cambio En un intento de hacer asistir ala gente alas nuevas iglesias cristianas era el dejarle construir en los lugares de los antiguos templos. Donde las personas acostumbraban a reunirse. Mas tarde despues de largos intentos por obligar ala gente a Ser parte de la nueva religion, la vieja religion, los wiccans y otros paganos, eran sus Rivales.

El dios de la vieja religion fue un dios con cuernos, por lo tanto, aparentemente fue el demonio para los cristianos., La iglesia por lo tanto determino que los paganos “ERAN ADORADORES DEL DEMONIO.” Este tipo de razonaciento es utlizado por la iglesia aun hoy.

De esto se deriva; Las brujas de Salem

Y mitos como ; Las brujas vuelan en escobas Rolling Eyes porque ?

Un viejo ritual para fertilidad consistia enque los abitantes de la villa fueran alos campos cuando estaba la luz de la luna llena y bailaran montados en varas, horquillas y palos de escoba, Conduciendoilos como si fuecen caballos, Estos saltaban muy algo mientras bailaban para mostrarle que tan alto devian crecer, Esta er auna forma inofensiva de magia, Pero la iglesia no solo afirmaba que actuaban en contra de los cultivos, Sino que ademas volaban por los aires. ¡ Seguramente era obra del Demonio !

Filosofia.

La practica de la wicca (brujeria) es una religion de amor y alegria. No esta llena de tristena ni el cristianismo, Con idas de “pecado original”etc.

  • - Creemos que el poder creador del Universo se manifiesta en la dualidad, femenino/masculino, valoramos a ambos por igual sabiendo que uno es complemento del otro.
  • - Creemos que existen nombres distintos para nombrar la divinidad y no dioses distintos, por lo que se respetan a todas las religiones
  • - Consideramos que las imágenes de dioses y diosas son solos representaciones que los hombres han creado como formas de vinculacion con la Divinidad, pero no creemos que las imágenes sean la divinidad misma
  • - Creemos en el Gran espíritu de la naturaleza como la fuerza vital que existe en todo cuanto existe.
  • -Manifestamos un profundo respeto y amor por la naturaleza y buscamos el equilibrio como una forma de vida.
  • -Respetamos a la Madre tierra como nuestro hogar y sustento.
  • -Seguimos conciente y voluntariamente las reglas de la ética y los valores de la tradición.
  • -Vivimos en armonía y comunión con los distintos planos de conciencia y reinos distintos al propio.

Wicca

Arcanos Mayores

  • Cada uno de los 22 Arcanos tiene un significado distinto si su presentación es al derecho o se presenta invertido.
    También varía  su descripción dependiendo si representa el presente, pasado o futuro.  Así cómo si es para temas de amor, trabajo, salud, situaciones favorables o desfavorables.

    - #

Hazte Fan