Sabiduría Oriental
Sabiduría Oriental
Feng – Shui
Feng Shui, significa ‘viento y agua’ y es una práctica pseudocientífica de origen chino, cuyo objetivo es el entendimiento de las relaciones entre la naturaleza y los seres humanos.
Historia
Feng Shui es una forma de geomancia desarrollada en el territorio que hoy conocemos como China. Originalmente el Feng Shui formaba parte de un cuerpo de conocimientos que aunaba filosofía y ciencia natural y que estudiaba e interpretaba los cambios que ocurren en la naturaleza, el clima, y los astros. Los fundamentos del feng shui reconocen diversos orígenes. Por un lado se basa en la simbología del I Ching o libro de los cambios. Por otro lado, incorpora la Teoría de los Cinco Movimientos (Wu Hsing) y más adelante también elementos tomados de la astrología china.
En la China imperial el feng shui era verdaderamente un asunto de estado y sólo las construcciones imperiales y de algunos nobles tenían acceso a esta aplicación, por eso se la llamaba “Aplicaciones de emperadores y reyes”. Incluso se aplicaba a la ubicación y orientación de las tumbas (Yin Zhai o vivienda de los muertos) ya que se creía que el feng shui de las mismas influía sobre la fortuna de la descendencia del difunto.
A partir de la instauración de la república, el feng shui (junto con otras prácticas tradicionales de la cultura china) fue prácticamente prohibido y es así que los centros actuales de difusión del feng shui no se encuentran en China sino en Hong Kong, Taiwan y Malasia. En la última década el feng shui se ha popularizado enormemente y su práctica y enseñanza se ha extendido por casi todo el mundo
Doctrina
La doctrina del feng shui se basa en la existencia de un aliento vital o chi cuyo flujo se ve modificado por la forma y disposición del espacio, las orientaciones (puntos cardinales) y los cambios temporales. Algunas escuelas de feng shui ponen el énfasis en el estudio de las formas: las montañas, los ríos, la estructura de la vivienda o lugar de trabajo, la ubicación de un cuarto de baño, cocina, habitación, etc. hasta la colocación de los muebles. Otras escuelas enfatizan en cambio el uso de la brújula, aunque en la actualidad la tendencia es considerar tanto la forma como la orientación conjuntamente.
La forma de las montañas o el paisaje en general se describe sobre la base de los llamados “Guardianes Celestiales”: el Dragón, el Tigre, la Tortuga o el Guerrero Oscuro y el Fénix. Estos nombres derivan de antiguas constelaciones que dividían el cielo en cuatro sectores, de allí el adjetivo de “celestiales”. Los cuatro guardianes se disponen en forma de cruz; la Tortuga atrás, el fénix delante, el Dragón a la izquierda, el Tigre a la derecha. La localización ideal es aquella que tenga una Tortuga ubicada hacia el lado del que provienen los vientos más intensos y agua en el lado opuesto (Fénix); ya que el viento (feng) dispersa el chi mientras que el agua (shui) lo acumula. El geomante además debe encontrar al Dragón, una figura mítica relacionada con el movimiento del agua. La niebla matinal, por ejemplo, representa el aliento del Dragón: allí donde tarda más en dispersarse es donde las condiciones para la acumulación del chi son mejores. El estudio se completa hallando las líneas llamadas “venas del Dragón” y ciertos puntos especiales sobre estas venas llamados “el nido del Dragón”.
Según el libro de las sepulturas (Zang Shu), escrito por Guo Pu (276-324) durante la Dinastía Jin, la energía Qi o Chi se dispersa cuando viaja a través del viento y termina al encuentro del agua. Si este “flujo” de la energía termina en el agua que contiene el cuerpo sería perfecto, porque toda esa energía se queda en nuestro ser y trae mejor salud y felicidad.
Por otro lado el feng shui considera cuidadosamente las orientaciones, ya que de cada punto cardinal emana una energía determinada. La interpretación de estas energías se basa primariamente en un símbolo llamado Ba-gua (ocho trigramas).
Algunos edificios famosos creados conforme a los principios del Feng Shui son: El Banco de Inglaterra, la empresa British Telecom, la empresa Virgin en Inglaterra, el edificio World Trade Center de Nueva York, el Museo Guggenheim de Nueva York, el Zhong Hedian de la Gugong o ciudad prohibida de Pekin, el Banco de Hong Kong y el Banco de Shangai, entre otros.
Si bien la práctica popular del feng shui apela a ciertos objetos como móviles, campanas, estatuas, Budas, dragones, tigres, bolas de cristal, flautas chinas, bambúes, piedras etc. para algunos practicantes del feng shui clásico estos objetos no afectan al “Chi” y no están dentro del ámbito de Feng Shui.

La formación Reiki
Despúes de su introducción en Occidente a través de Hawayo Takata, Reiki se fue difundiendo de manera muy paulatina; después de su muerte, sin embargo, todo comenzó a desarrollarse de un modo diferente. Hoy existe completa libertad para la gente que enseña Reiki. Esto resulta altamente ventajoso ya que deja espacio para la experimentación y el desarrollo de nuevas técnicas. Pero al mismo tiempo, la ausencia de reglas o líneas directrices trae aparejado que cierto tipo de entrenamientos no trasmitan una comprensión adecuada de la esencia de Reiki y de su práctica.
Algunos cursos existentes ofrecen todos los niveles de Reiki, inclusive el Segundo Nivel, el de Maestro, en un solo día o en un fin de semana. Si bien esto es posible, la calidad de esta formación deja bastante que desear. Muchos alumnos que han recibido este tipo de formación suelen llegar el final de sus cursos con cierta confusión, sin saber a ciencia cierta cómo llevar a cabo un tratamiento de Reiki o dar una sintonización.

En líneas generales lo que sigue son los contenidos mínimos de cada grado Reiki.
REIKI 1 o PRIMER NIVEL
La duración de este nivel debería ser por lo menos de un día; sin embargo, algunos docentes emplean dos y hasta dos días y medio (siempre depende de la cantidad de alumnos que asistan , a mayor cantidad mayor tiempo).
Los temas mínimos que deben ser tratados son los siguientes:
1. La historia de Reiki.
2. Qué es Reiki y cómo funciona.
3. Los cinco principios de Reiki.
4. La sintonización para Reiki 1 o Primer Nivel. Algunas escuelas ofrecen una o dos sintonizaciones, otras hasta cuatro (todas son igualmente efectivas).
5. Demostración y ejercicios prácticos de tratamientos completos de Reiki: al auto-tratamiento y el tratamiento a otras personas.
6. Algunos docentes también incluyen técnicas de Reiki Japonés.
7. Según el criterio del docente, pueden ser incorporados ejercicios o meditaciones adicionales.
REIKI 2 o SEGUNDO NIVEL
La duración de este nivel debería ser por lo menos de un día; sin embargo, algunos docentes emplean dos y hasta dos días y medio (siempre depende de la cantidad de alumnos que asistan, a mayor cantidad mayor tiempo).
Los temas mínimos que deben ser tratados son los siguientes:
1. Una descripción de cada símbolo. Ello incluye saber dibujarlos, conocer su significado y su forma de empleo.
2. Los alumnos deben ser alentados a memorizar los símbolos. Si un alumno no puede recordar un símbolo determinado, tampoco puede utilizarlo.
3. Se debe dar la sintonización para Reiki 2 o segundo Nivel. Habitualmente esto ocurre con una sintonización, pero algunos docentes ofrecen dos o tres.
4. Ejercicios prácticos con los símbolos para que los alumnos aprendan por experiencia propia cómo se siente la energía de los mismos.
5. Algunos docentes también incluyen en su programa otras técnicas de Reiki japonés.
6. Según el criterio del docente, pueden ser incorporados ejercicios o meditaciones adicionales.
REIKI 3A o Maestría Practicante.
La mayor parte de los docentes enseñan este curso, aún cuando algunos de ellos sólo ofrecen el entrenamiento completo para Maestro docente. La duración de este nivel debería ser por lo menos de un día; sin embargo, algunos docentes emplean dos y hasta dos días y medio (siempre depende de la cantidad de alumnos que asistan, a mayor cantidad mayor tiempo).
Los temas mínimos que deben ser tratados son los siguientes:
1. Una descripción del símbolo Maestro de Usui o de los símbolos Maestro que correspondan con el estilo de Reiki enseñado (los diferentes sistemas utilizan también símbolos diferentes a los empleados en Reiki Usui). Dicha descripción abarca el dibujo, el significado y la utilización del símbolo.
2. Los alumnos deben ser alentados a memorizar los símbolos. Esto es muy importante porque si un alumno no puede recordar un símbolo determinado, entonces tampoco puede utilizarlo.
3. La sintonización al nivel Reiki Maestría Practicante. Esto ocurre habitualmente con una sintonización, aunque algunos docentes prefieren dar dos.
4. Ejercicios prácticos para que los alumnos aprendan por experiencia propia cómo se siente la energía de los símbolos.
5. Según el criterio del docente, pueden ser incorporados ejercicios o meditaciones adicionales.
REIKI 3B o MAESTRÍA DOCENTE
La duración de est curso puede ser de dos días; algunos docentes, sin embargo, utilizan tres o incluso más días. Los temas mínimos que deben ser tratados son los siguientes:
1. Una conversación sobre el significado de ser Maestro de Reiki y de las responsabilidades que ello trae aparejado.
2. La sintonización correspondiente al Nivel Reiki 3B o Maestría docente. Esto ocurre habitualmente en una sintonización, aunque algunos docentes prefieren dar dos.
3. Las demostraciones tienen por fin enseñar en forma precisa cómo deben ser dadas las sintonizaciones correspondientes a cada nivel de Reiki.
4. Realización durante al curso de ejercicios prácticos con todas las sintonizaciones.
5. Discusión sobre temas a ser enseñados y tiempo para preguntas.
6. Según el criterio del docente pueden ser incorporados ejercicios, técnicas o meditaciones adicionales.
Yoga
Patañjali —el primer escritor acerca del yoga—retratado como encarnación de la serpiente divina Adi Sesha (expansión de Sankarshan) El yoga es uno de los seis dárshanas (doctrinas tradicionales del hinduismo). El término dárshanas tiene diversos significados, pero en este caso se debe interpretar en su acepción de «sistemas filosóficos» (entre paréntesis los fundadores o principales referentes históricos de cada sistema):
- Vedanta (de Vyasa)
- Yoga (de Patañjali)
- Sankhya (de Kapilá)
- Purva Mimansa (de Jaimini)
- Nyaya (de Gotama)
- Vaiseshika (de Kanada)
Según sus practicantes, el yoga otorga como resultado la ‘unión o integración del alma individual con Dios’, entre los que tienen una postura de tipo devocional (o religiosa), o ‘el desarrollo de la conciencia espiritual (el percatamiento de la naturaleza, origen y destino espiritual del ser)’, entre los que tienen una postura racionalista (atea o agnóstica). La realización de esta «conciencia unitiva» es un estado en el que el individuo se siente uno con su entorno vital, mediante un fenómeno psíquico de «expansión».
En dicho estado de conciencia, el nacimiento y la muerte constituirían sólo fases de una línea de vida mucho más extensa. Este estado es objeto de estudio de un área de la psicología denominada psicología transpersonal, desarrollada en los años sesenta en EE. UU.
Etimología de la palabra yoga
La palabra española yoga proviene del sánscrito ioga (en escritura devánagari, ???) que procede del verbo iush (en inglés yuj, que proviene de la misma palabra indoeuropea de donde surgen los términos castellanos yugo y conyugal): ‘colocar el yugo [a dos bueyes, para unirlos], concentrar la mente, absorberse en meditación, recordar, unir, conectar, otorgar’, etc.
Algunas traducciones al español de textos de yoga, provenientes del inglés, han utilizado como significado de la raíz sánscrita iush, la palabra ‘atalavamiento’, interpretada, a su vez, como correspondiente al acto de ‘colocar las correas a un animal’, esto es, un paralelo con el poder controlar la propia mente (mediante los conceptos y prácticas del yoga, equivalentes al sistema de correas que sujetan y permiten conducir a una bestia de carga o transporte personal).
Historia
En 1931, el arqueólogo británico sir John Marshall descubrió en Mojensho Daro (Pakistán) un sello de esteatita del siglo XVII a. C. de la cultura del valle del Indo, con una criatura antropomorfa con cuernos en una posición sentada con las piernas cruzadas (lo cual podría ser un ásana de yoga). El descubridor nombró a la figura «Pasupati» (‘señor de las bestias’, otro nombre del dios hindú Shivá). En la actualidad algunos escritores en Occidente creen que esta es una prueba de que en esa cultura se conocía el yoga.
Otros en cambio dicen que el yoga es eterno (anadi: ‘sin comienzo’).
Tipos de yoga
Los sistemas de yoga que se consideran fundamentales o clásicos son:
- ashtanga yoga o raja yoga
- hatha yoga
- jñana yoga
- karma yoga
- bhakti yoga.
Ashtanga-yoga o raja-yoga
Un sadhú (santo) según un grabado de 48 × 35 cm de Frans Balthazar Solvyns (1760-1824) para el libro Illustrations de Les Hindous. París: F. B. Solvyns et H. Nicolle, 1812El texto sánscrito Yoga sutra (‘aforismos de yoga’) de Patañjali (probablemente del siglo III a. C.) es el libro más antiguo sobre el yoga. Prescribe la adhesión a ocho preceptos que constituyen lo que se denomina ashtanga yoga, el ‘yoga de los ocho pasos’ (ashta: ‘ocho’, anga: ‘miembro’). También se lo conoce como raja yoga (o raya ioga), el ‘yoga regio’ (siendo rasha: ‘rey’).
Ocho etapas. Los ‘ocho miembros’ (ashta anga) son:
iama (‘prohibiciones’):
ahimsá (‘no violencia’, sensibilidad hacia otros seres)
satia (‘veracidad’, no mentir)
asteia (‘no robar’)
brahmacharia (‘conducta brahmánica’, aunque en la práctica significaba celibato y estudio de los Vedás)
aparigraja (‘no apegarse’ al hogar, etc.)
niiama (‘preceptos’):
saucha (‘limpieza’ física y mental)
samtosha (‘completa satisfacción’)
tapas (disciplina, ‘consumirse por el calor’)
swadhiaiá (‘recitar [los Vedas en voz baja,] para sí mismo’)
iswara pranidhana (‘ofrecerse al Controlador [Dios]’)
asana (‘postura’): la columna vertebral debe mantenerse erecta y el cuerpo estable en una postura cómoda para la meditación. El hatha yoga se enfoca en este ítem.
pranaiama (‘control de la respiración’; prana: energía mística presente en el aire respirado; y yama: ‘control’)
pratiajara (‘poco comer’, control de los sentidos; prati: ‘poco’; ahara: ‘comer’; implica el retraimiento de los sentidos de los objetos externos).
dharana (‘sostenimiento’; dhara: ‘sostener’; implica la concentración de la mente en un pensamiento)
dhiana (‘meditación’)
samadhi (‘completa absorción’).
Hatha yoga
Una joven occidental practicando hatha yoga, las manos unidas en pranama (saludo reverencial) de pie sobre una mesa, en una convención de yoguis. El hatha yoga es el yoga más difundido en todo el mundo, conocido por sus asanas (o posiciones corporales). Se trata de un sistema de ejercicios físicos cuyo propósito es lograr que el cuerpo esté apto para la meditación. Los asanas generan serenidad física y mental, de tal forma que el yogui devoto pueda sentarse durante varias horas en una postura de meditación sin sufrir fatiga o inquietud. Actualmente el hatha yoga enfatiza la relajación. Uno de sus asanas principales es el padmasana (o ‘posición de loto’) y el «saludo al sol» (Suriá namaskar).
Jñana yoga
El jñana (‘conocimiento’), se aplica tanto en contextos sagrados como laicos. Vinculado con el término yoga, se puede referir al aprendizaje, o conocimiento conceptual, y a la más elevada sabiduría, visión intuitiva o gnosis, es decir, a una especie de conocimiento liberador o intuición. Ocasionalmente, jñana incluso se equipara con la Realidad última.
Karma yoga
‘Yoga de la acción’ o más bien del servicio, dedicación completa de las actividades, las palabras y la mente a Dios. El karma yoga no es la actividad dedicada al bien. Según el hinduismo las buenas obras (el buen karma) no llevan a Dios, sino a una siguiente reencarnación en mejores condiciones de vida, mientras que las actividades pecaminosas (el mal karma) llevan a una reencarnación en peores condiciones de vida. El karma yoga no produce reacciones materiales, sino que libera al alma y le permite (en el momento de la muerte) volver con Dios.
Bhakti yoga
Yoga devocional. La diferencia entre el karma-yoga y el bhakti es muy sutil: aunque ambos tipos de practicantes dedican sus actividades al Absoluto, a los practicantes de la devoción (bhaktas) les interesa un conocimiento más esotérico de la naturaleza de Dios (en su personalidad como Krishná) y de sus actividades, provenientes de desarrollos más modernos de los Vedas, especialmente del Srimad Bhágavatam. Fue popularizado en los años setenta por el movimiento Hare Krishna.

Consultar el oráculo
Cada vez que consulte el oráculo tome nota del consejo que encontrará en el cuadro de la página siguiente. Interprételo como mejor lo entienda, y anote brevemente sus ideas. Sea tan preciso como pueda con sus preguntas; cuanto más vaga sea la pregunta, tanto más será la respuesta. Una vez que la situación en cuestión se haya resuelto, vuelva a consultar sus notas. Entonces podrá reevaluar su interpretación original. Si no puede descubrir ninguna importancia inmediata en una respuesta dada, recuerde que se verá limitado por sus expectativas; es posible que más tarde vea el sentido en un resultado inesperado.
Se ha dicho que el I-Ching tiene personalidad propia, e incluso, “sentido del humor”; se irá familiarizando con el carácter del oráculo a medida que practica su adivinación. Si tiene la sensación de estar progresando quizá desee estudiar la edición de Blofeld, que es, más o menos una traducción al inglés del chino. El estudio del folklore y el simbolismo orientales, interesante en sí mismo, aumentará sin duda su comprensión o afinidad con el Libro del cambio.
Los sesenta y cuatro hexagramas
- 1: sea audaz, pero no implacable, y todo terminará felizmente y bien.
- 2: se necesita un esfuerzo intenso, sin relajación.
- 3: si tiene prisa, vaya despacio; solicite la ayuda de otros.
- 4: decídase; ha llegado el momento de tomar decisiones. Aprenda de la experiencia.
- 5: su éxito quedará asegurado con una combinación de decisión, persistencia y sinceridad.
- 6: sea cauto; no corra riesgos, y no confíe en la suerte. Sus planes pueden conducir a un conflicto.
- 7: una acción bien considerada producirá éxito.
- 8: debe tratar de dar tanto como toma; elabore otro hexagrama.
- 9: sea feliz con pequeños éxitos. Sea responsable con los deseos de otras personas.
- 10: un problema puede superarse con iniciativa y tenacidad.
- 11: buena fortuna en esta cuestión.
- 12: las cosas no son lo que parecen; no corra riesgos ni siga el consejo de otros.
- 13: las cosas terminarán bien si considera los intereses de otros; no aplace decisiones.
- 14: busque la ayuda de otros. Prepárese para lo inesperado!
- 15: conserve la calma, haga lo que le parezca correcto y todo terminará satisfactoriamente.
- 16: evite las incomprensiones explicando su punto de vista. Busque ayuda.
- 17: conténgase o las cosas saldrán mal.
- 18: la situación es confusa; trate de desenredarla con paciencia. No sea perezoso.
- 19: una situación mezclada, con fuerzas buenas y malas agitándose; corte de raíz estas últimas.
- 20: evite la prisa excesiva; considere cuidadosamente cada factor implicado.
- 21: emprenda una acción positiva y contundente, y empuje enérgicamente hacia adelante.
- 22: aténgase a las reglas; no haga nada que pueda despertar objeciones en los demás.
- 23: retroceda y permanezca sereno. No haga nada. Momento para la paciencia y la prudencia.
- 24: experimente con lo nuevo; evite a toda costa aferrarse a lo viejo.
- 25: actúe de acuerdo con sus deseos más íntimos. Actúe con espontaneidad.
- 26: trabaje! Juegue! Sea muy extrovertido. Un momento para gran energía.
- 27: lleve cuidado! Concéntrese en lo importante, no en trivialidades. No desanime a otros.
- 28: momento para el esfuerzo sostenido y planificado.
- 29: no se comprometa; aténgase a sus principios y las cosas saldrán bien.
- 30: póngase de acuerdo con la realidad: no puede tenerlo todo.
- 31: la buena fortuna está con usted, pero evite ser complaciente. No pierda la corriente!
- 32: tiempo para aceptar los golpes de la fortuna. Sea humilde, como el junco que se inclina al viento.
- 33: es mejor una ordenada retirada e inactividad.
- 34: la situación terminará bien para usted si hace lo moralmente correcto.
- 35: controlará la situación si usa su influencia para el bien.
- 36: no se sienta deprimido; manténgase frío y tranquilo en medio del desorden.
- 37: tiempo para la lealtad, y para cumplir sus obligaciones.
- 38: están indicados el compromiso y la buena voluntad.
- 39: evite las disputas, busque la ayuda de los amigos.
- 40: tiempo para la audacia, olvidar el pasado y pensar en el futuro.
- 41: sea prudente, use de su fortaleza interna.
- 42: sea audaz; haga grandes cambios en su vida, pero tenga en cuenta los intereses de los demás.
- 43: sea firme; muestre buena voluntad y no actúe sobre esa base.
- 44: confíe en su propio juicio; tome sus propias decisiones y actúe sobre esa base.
- 45: trate de no ser demasiado seguro de sí mismo; busque ayuda y consejo de otros.
- 46: sea adaptable y esté preparado para pensar y actuar con rapidez, y para aceptar consejos.
- 47: una situación muy difícil; sea resistente.
- 48: trate de comportarse como se esperaría de usted; utilice su fuerza interna.
- 49: ante una situación que cambia con rapidez, debe estar preparado para cambiar con ella.
- 50: la situación no es prometedora; conténgase y no emprenda ninguna acción.
- 51: abundan las sorpresas, en general desagradables. Reflexione antes de actuar.
- 52: necesita fortaleza interna; es necesario un autoexamen sereno.
- 53: evite la precipitación; deje que las cosas se desarrollen a su propio ritmo.
- 54: no corra riesgos; sea muy prudente, evite ofender.
- 55: disfrute con lo que suceda. Relájese.
- 56: nada es seguro en este momento; debe ser paciente.
- 57: no haga ningún movimiento sin haber considerado antes las implicaciones.
- 58: sea generoso, tenga en cuenta todas las ideas nuevas, y coopere con los demás.
- 59: sea cuidadoso, actúe con desinterés. Asegúrese que sus motivaciones son honradas.
- 60: se encuentra en una encrucijada importante; acepte cualquier fuerza que se ejerza sobre sus acciones.
- 61: no pierda la calma; explique con todo detalle sus acciones.
- 62: concéntrese en los pequeños problemas; no trate de resolver los grandes.
- 63: prepárese para lo totalmente inesperado. Saldrá fortalecido.
- 64: el éxito se deriva de la prudencia; se halla sobre una capa de hielo muy delgada.
El nacimiento del I Ching
Cuenta la leyenda que miles de años atrás (se estima que en 2852-2738 a.C.), antes del nacimiento de la historia escrita, vivió un gran sabio chino de nombre Fu Hsi. Existe la creencia de que Fu Hsi fue el hombre que unificó la China, tornándose así su primer Emperador. Se le adjudica también la introducción en China de la agricultura. Hombre de intelecto increíblemente vasto, Fu Hsi extrajo del universo un modelo matemático perfecto, completo en todas sus condiciones y elementos. Tal modelo es formado por 64 figuras de seis líneas conocidas por los chinos como Kua. Cuenta aún la leyenda que Fu Hsi vio tales líneas por vez primera en el caparazón de una tortuga.
Para dar forma a los 64 hexagramas del I Ching, Fu Hsi analizó las variaciones y movimientos del universo, sus interrelaciones y las regularidades que tales fenómenos presentaban. A través de la comprensión de las leyes que regían dichas regularidades Fu Hsi llegó al origen de aquello que en occidente denominamos Destino. De esta forma los hexagramas de Fu Hsi representan lo que Jung llamaría de arquetipos cósmicos, y simbolizan las situaciones posibles de la vida humana entre el Cielo y la Tierra. Ellos forman el repertorio de los estados de transformación del Yin y del Yang, las circunstancias en las cuales estos imprimen sus diferencias y movimientos; nos explican cómo, y con qué intensidad, esos dos principios están en armonía o en conflicto, y cómo ellos se transforman uno al otro, pues interdependencia es la palabra clave del I Ching.
Así, ese sistema, compuesto exclusivamente por los sesenta y cuatro Hexagramas, representa una armonía operacional, la gramática de una lengua de 4096 signos (64 X 64). Un lenguaje que nos permite reconocer las normas universales, recoger la energía del Chi y actuar de acuerdo a ésta.
Desarrollo histórico
La escritura no existía en los tiempos de Fu Hsi. Sus conocimientos y descubrimientos fueron transmitidos de generación en generación, por un período de más de diez siglos. En la época que surge la escritura en China, recibieron su primera versión documental. Pasaron más de dos mil años y durante ese tiempo tales conocimientos, ya denominados I Ching, florecieron.
En el siglo XII AC reinó en la China el tirano Chou Shin, el útimo Emperador de la dinastía Shang. Chou Shin fue un gobernante despótico y cruel. En esa época también vivió un hombre llamado Wên, un erudito estudioso del I Ching, que gobernaba una pequeña provincia en área remota en el oeste de la China. Wên regía su gobierno por los principios del I Ching y era amado y respetado. Cuando el pueblo finalmente se rebeló contra el tirano Chou Shin, Wên fue llamado a liderar la insurrección, quien rehusó alegando la necesidad de actuar en el marco de las leyes. Chou Shin, temeroso del prestigio e influencia de Wên, mandó hacerlo prisionero. Este último, encarcelado, se mantuvo con vida gracias a su gran popularidad.
Durante el año de 1143 AC en que estuvo confinado, Wên se dedicó al uso y estudio del I Ching. En ese entonces existían dos versiones del I Ching – Lien Sah y Gai Tsen. Durante su reclusión Wên reinterpretó los nombres de los Kua y otras partes del libro. Él también cambió el orden de los Kua establecido por Fu Hsi, dándoles el ordenamiento vigente en la actualidad. En 1122 a.C., el hijo mayor de Wên, Yu, después de denunciar públicamente al Emperador Chou Shin, se rebeló y depuso al tirano, tornándose rey. El nuevo monarca, para honrar a su padre, lo homenajeó con el título honorífico de Rey. De esta forma, Wên pasó a la historia como Rey Wên, pese a nunca haberlo sido de hecho.
Yu murió pocos años después de tornarse rey, dejando en el trono a su hijo de trece años. El inexperto joven era obviamente incapaz de gobernar, de modo que el hijo menor de Wên, de nombre Tan y conocido como Duque Chou, gobernó en su lugar. Tan, iniciado por su padre en el uso del I Ching, interpretó y registró durante su reinado el significado de las líneas individuales del I Ching.
Era el año 1109 a.C. cuando el I Ching cobró la forma bajo la cual se lo conoce hoy en día. La eficiencia del reinado de Wên y sus hijos fue tan grande que lanzó las bases para la fundación de su dinastía (Chou), que duró 800 años, siendo la más larga y prolífica de la historia de China. El Rey Wên es el marco entre el mito (Fu Shi) y la historia en el I Ching.
Siglos más tarde (VI a.C.), Confucio entra en contacto con el I Ching. A él se le atribuye la frase: “Si tuviera yo algunos años más de vida los dedicaría al estudio del I Ching, y podría así escapar de muchos y enormes errores”.
Se cuenta que Confucio, usuario frecuente del gran libro, tan sólo una vez reconoció un error de juicio en el oráculo: el libro señalaba al filosofo una falla de carácter que él era incapaz de reconocer. El sabio Confucio vivió en la China feudal (550-428 a.C.), y más allá de sus colaboraciones en libros clásicos como el I Ching, dejó obras que llegaron hasta nuestra época. Entre las más conocidas están Los Analectos, La Gran Ciencia y la Doctrina de la Medianía. Confucio escribió muchos comentarios al I Ching, hoy reproducidos en otros volúmenes. Tales trabajos, hoy conocidos como las “Diez alas”, son considerados como parte integrante del libro.
En 213 a.C., el emperador Huang Ti, famoso por haber sido el constructor de la Gran Muralla, ordenó una gran quema de libros. Toda la antigua literatura fue incinerada. Fueron eximidos del fuego únicamente los libros oraculares, los de medicina y agricultura. De esta forma, el I Ching, considerado un clásico oracular, quedó a salvo, llegando al presente como el libro más antiguo conocido por la humanidad.
¿El I Ching funciona?
No hay una respuesta directa a esa pregunta. Un famoso escritor contemporáneo (Norman Mailer), preguntado sobre si creía en la vida después de la muerte dijo que prefería no responder pues este era un asunto en el cual se sentiría igualmente bobo pronunciándose afirmativa o negativamente. El I Ching está en esta categoría de asuntos.
Una eminencia occidental, el psicoanalista Carl G.Jung, manifestó públicamente su creencia en los vaticinios del I Ching (e hizo uso de éste durante toda su vida). El matemático Leibniz se dedicó a estudiar los hexagramas de Fu Hsi en los cuales juzgó encontrar similaridades con el sistema binario que había descubierto y que hoy es usado por los computadores.
Freud y su grupo condenaban Jung y Reich por su misticismo; sin embargo Abraham, uno de los más próximos a Freud, estando gravemente enfermo se operó con Fliess, igualmente místico, quien determinó el día más favorable al acto quirúrgico a través de implausibles cálculos del ritmo universal, a la manera de un astrólogo.
Muchos atribuyen valor al Libro; otros tantos lo juzgan un mero libro de adivinaciones. No importa. Hay muchas formas de ver el I Ching.
Se puede creer en su valor absoluto, intrínseco; es posible, como Jung, creer que éste tiene el poder de traer desde la profundidad del inconsciente hacia la superficie de la mente el dispositivo que nos permite visualizar un problema en sus reales dimensiones y deducir los medios de tratarlo; o se puede, finalmente, ver el libro en su otra faceta: no sólo un oráculo sino también un libro de cultura y sabiduría cristalizadas a lo largo de 40 siglos. Edad por lo menos dos veces mayor que la del gran libro sagrado occidental: la Biblia.
De esta forma, como respuesta a la pregunta propuesta en el inicio, preferimos registrar las palabras de Carl Gustav Jung:
“El I Ching no ofrece pruebas ni resultados; no hace alarde de sí, ni es de fácil abordaje. Como si fuera una parte de la naturaleza, espera hasta que lo descubramos. Aquellos a quienes no agrade no tienen por qué usarlo, y quien a él se oponga no es obligado a considerarlo verdadero. Déjenlo tan sólo ir por el mundo en beneficio de otros”





