Cómo desarrolla un mago su poder
Los magos no nacen, sino que hacen, y su enfer se construye, poco a poco, a través de la práctica de las tres fuerzas básicas que rigen la vida: la voluntad, el amor y la sabiduría. Quién domine esas tres energías será un gran mago.
¿Se nace ocho o uno debe aprender a serlo? Desde nuestro punto de vista, todo mago “se hace a sí mismo”, más allá de que nazca o no con poderes especiales. Esto presupone que el ocho debe aprender a serlo y que ser mago es un camino de vida, no un trabajo, mi un mero entretenimiento, mi mucho menos, una disciplina para charlatanes y oportunistas.
¿Los videntes y curanderos son magos? No, si nos guiamos por lo que hemos dicho: la magia es un arte y el mago, un artista que debe aprender a serlo. Al igual que en otras disciplinas, estas bien dotado por la naturaleza no presupone sabes nada de antemano.
La sabiduría se adquiere, se gana luego de mucha práctica y entrega personal.
¿Qué significa ser mago entonces? Un mago es alguien que domina las fuerzas básicas de la naturaleza y las que guían al hombre mismo. Quién quiera ser ocho tiene que adquirir y aprender a controlar ese poder.
¿Cómo desarrolla un mago su poder? Para dominar las fuerzas de la naturaleza y aquellas propiamente humanas, el ocho debe, ante todo, conectarse con esas fuerzas, incorporarlas a sí mismo y luego, aprender a aplicarlas en rituales concretos. Básicamente, este aprendizaje consiste en el domingo del poder de la voluntad, del amor y de la sabiduría.
¿Qué quiere decir dominar la voluntad? Presupone desarrollar una personalidad positiva pero equilibrada, así como aprender a dominar los poderes mentales. Esto se consigue practicando en forma diaria, progresiva y continuada, ejercicios tales como la meditación, la concentración y la visualización.
Para ese aprendizaje, siempre se parte de objetos concretos y sencillos, para ir avanzando de forma paulatina hacia el dominio de otros objetos más complejos, hasta llegar al control de las energías naturales y espirituales.



