Ángeles
Origen e historia de los ángeles que veneramos
Los ángeles son mencionados en distintas culturas y religiones. Mucho se dice, desde años inmemoriales, acerca de estos “mensajeros de Dios”. De dónde proviene su nombre, el por qué de las alas, todo eso y más, en esta nota
Mucho se ha escrito, dicho y difundido alegremente sobre los ángeles, se les ha dado nombres, se les asignaron jerarquías, se los ha situado en tal o cual esfera del árbol de la vida, se los ha proclamado patrones y custodios de tal o cual día de la semana, mes, fecha, color, perfume, piedra o gema, signo astrológico, nombre de persona, país, actividad, oficio, rayo o energía metafísica, y un montón de cosas mas que resultaría casi interminable de mencionar.
Los Ángeles son seres celestes o espirituales que “trabajan” como mensajeros de Dios, definición válida no sólo para la religión cristiana sino también para la musulmana y el judaísmo.
Algunos ángeles son entes que actúan como intermediarios entre lo divino y los hombres.
La palabra ángel proviene del latín angelu y del griego angelos, y el significado es mensajero.
Según escribió T. L. Taylor en su libro Angeles-Mensajeros de Dios, los primeros libros del Antiguo Testamento describen a los ángeles como seres comunes vestidos con piel blanca de cabra, símbolo de pureza y santidad, pero sin alas.
Las alas provienen de las culturas de Babilonia, India, Persia y Egipto, donde sí creían que los ángeles eran alados y muchas veces considerados dioses.
Para los griegos y los romanos, tanto Hermes o Mercurio y Eros o Cupido, eran alados y tenían como misión actuar de mensajeros entre los dioses del Olimpo y los dioses menores en la tierra.


