¿Qué es un conjuro?

Un conjuro es una invocación que se hace bajo la emanación lumínica de un Ser Superior para que un inferior cumpla el mandato.
Este hechizo tiene un gran poder y debemos tener mucho respeto y prestar muchísima atención sobre lo que y a quien conjuramos, porque las consecuencias de un conjuro mal hecho pueden ser nefastas.

Recordemos un pasaje bíblico cualquiera en el que por ejemplo Jesús está exorcizando. En uno de los pasajes e maestro dice al diablo: “En el nombre de Dios Vivo, te ordeno que abandones ese cuerpo y regreses a tu lugar inmundo”. En ese momento Jesús esta revistiéndose de la personalidad divina y es esa la fuerza que hace el milagro. Esto no es mas que un ejemplo muy burdo, porque es evidente que el nivel evolutivo de Jesús lleva inherente la permanente actuación divina, El no necesita revestirse de nada, nosotros sí, pero he querido ponerle a El precisamente de relieve, porque es una demostración palpable de cómo funciona un conjuro en sus propias palabras: “todo cuanto lo que pidierais en ni nombre os será concedido”…Lo malo es que nosotros mismos no nos lo creemos. Bueno solo era una reflexión al margen, pero todos los rituales religiosos e incluso mágicos, se hacen mediante la invocación e las fuerzas divinas, asumiendo el oficiante el papel de ministro o representante. Mi recomendación es que cuidemos y respetemos el conjuro y no lo usemos en banalidades, que seria como tirarnos al río para coger un cubo de agua. La magia tiene miles de facetas, aprendamos a usar la mas adecuada para nuestros objetivos, y tengamos por seguro que no por usar la técnica más poderosa se logrará antes los objetivos perseguidos, sino por el contrario, es la de vibración más armónica aquella que aportará la consecución más satisfactoria.

¿Para qué se usan los conjuros?

Una vez aclarado el significado del conjuro deberemos decir que lo explicado anteriormente pertenece a las normas de la Alta Magia que desde luego no trataremos en este libro de las Sombras, ya que aquí siempre dijimos que buscaríamos aquellas cosas que pueden facilitarnos la vida ayudarnos a crecer interiormente a través de la magia.

Ya hemos visto que en realidad un conjuro es como un psicodrama, en el que nos vestimos del personaje cuyo poder deseamos invocar para lograr nuestro objetivo. Esto puede parecer una broma pero no lo es, sino que por el contrario deberíamos tener mucho respeto y actuar con mucho cuidad a la hora de realizar un conjuro.

Pongamos por ejemplo que invoco a un elemental porque voy a realizar un conjuro de Fuego. En ese momento mediante la advocación a los elementales del Fuego yo estoy adquiriendo la fuerza y las características del elemento invocado. Seré rápida, amorosa, intuitiva, fugaz, y purificadora; los deseos serán logrados en el tiempo que dura un suspiro. Pero también puedo ser ardiente, devoradora, y destructora., según mis intenciones y según mis deseos. Por eso dije al principio que es peligroso porque realmente nunca somos lo suficientemente conscientes de las intenciones de nuestro subconsciente y mucho menos de los engaños de nuestro ego. Podría darse el caso que pensemos que nuestros deseos son puros hacia una persona, y que lo que pretendemos es apoyarla en sus decisiones, y sin embargo no ser conscientes de que nuestro mas intimo deseo es el de afán de dominar y poseer, de ser reconocida…y si esto fuera así no dudemos que el elemental actuaría en contra nuestra de forma tremendamente rápida. Se volvería contra nosotros. Y las consecuencias serian incalculables

Lo primero que debemos saber es que vamos a trabajar con 3 clases de conjuros concretamente: amor, dinero y curación.

El amor se corresponde a cualquier trabajo que esté relacionado con las relaciones interpersonales, los lazos o la familia.

El dinero comprende la prosperidad, el trabajo, el avance en la carrera y el éxito en proyectos.

La curación, por supuesto cubre todos los aspectos del trabajo medicinal, el alivio de tensiones, las bendiciones y el trabajo relacionado con el espíritu humano

Hemos encontrado un libro interesante: Magia Blanca en el Hogar. De Janet Hopkins y de ella queremos aportar unos comentarios sobre los conjuros que a continuación os transcribimos:

¿Qué palabras deseo utilizar para este trabajo?

Los conjuros deben escribirse de forma precisa y sucinta. Deberías dedicar bastante tiempo a pensar sobre este aspecto del trabajo. Ahórrate palabras y di exactamente lo que quieres decir. Ten cuidado con la redacción, ya que un conjuro mal redactado puede salir mal.

¿Qué hierbas o piedras se acomodan más a mi proyecto?

Esta etapa necesita investigación. A no ser que seas un experto en las propiedades mágicas de las hierbas y piedras, deberías comprobarlas para estar seguro.

¿Qué color reforzaría mi trabajo?

Encontrarás una tabla de colores en el Apéndice 2 y puedes elegir el color de las velas, piedras o atuendo que mejor funcione.

¿Qué hora del día o mes dará más fuerza a mi trabajo?

En el capítulo 7, hablo sobre las horas del día, mes y año. Pero debes averiguar por ti mismo el momento que mejor te convienen.

¿Qué elementos necesito representar según el trabajo que estoy haciendo?

A esto tendrás que responder tú mismo.

¿Hará daño a alguien este trabajo?

Esta es la pregunta más importante de todas. Examina tu propósito, intención y objetivo. Si pudieras causar a alguien tensión o negatividad, NO LO HAGAS.

Una vez que hayas respondido a todas estas preguntas, tendrás una guía clara de lo que necesitas para el trabajo que quieres hacer. Elige los utensilios mágicos, el momento y el lugar. Aprende a confiar en tus instintos. Haz los conjuros poniendo en práctica el conocimiento que has adquirido en tu vida dentro de la magia. Conforme vayas aprendiendo, encontrarás que tus posibilidades aumentan y tu trabajo mejora. Pero comienza con lo que ya sabes.

Al llevar a cabo la tarea, afianzas el conocimiento con el que todos hemos empezado como principiantes. Suele ocurrir que las nuevas hechiceras se sienten torpes e incómodas; es normal cuando se emprende un nuevo camino. Uno no puede saberlo todo, debemos aprender como todo el mundo ha hecho, no obstante, ten la seguridad de que nunca sabrás absolutamente todo sobre la magia. Hay tantas opiniones distintas, sugerencias e instrucciones, que tu única alternativa es escuchar a tu propia intuición. Por mi parte, me siento feliz practicando la magia como hasta ahora: uno al trabajo que hago mis conocimientos y sentimientos. Al leer cualquier libro que cae en mis manos, selecciono la información que me interesa y la incorporo a mi almacén.

Estoy segura de que me llegarán algunas cartas diciéndome que existen unas reglas rígidas, iniciaciones y prácticas a las que nos DEBEMOS atener. Pero no estoy de acuerdo con eso, la magia es libertad. Yo he pasado por los grados de iniciación, pero incluso sin ellos, sería hechicera. Me encanta el hecho de que tengamos tanta literatura e información de la que extraer las prácticas.

Mi casa y mi familia, mi carrera como escritora y la magia, son parte de mí. Desarrollo nuevos conjuros, trabajos con hierbas, popurrí y prácticas estéticas todo el tiempo. Hago lo que me resulta agradable y práctico. No debes dejar que nadie te diga que estás equivocado si de verdad sabes que tu trabajo es práctico y con buena intención. Siente en tu corazón que estás celebrando a los dioses, y tu magia lo reflejará. Si alguien intenta menospreciarte porque no sigues unas pautas determinadas, deberías preguntarle seriamente sus motivos. He conocido personas dentro de la magia que sienten que una tradición es mejor o más poderosa que otra, pero no es así. Practica TU magia y disfruta del trabajo.

colonia_ruda

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